Le Pain Quotidien


          Después de una larga travesía de internación en el hospital italiano, debido a la enfermedad que me consume hace años. Salí una persona nueva. No en relación a "Ay, me hago budista y vegetariana y amo animales y bla." Sino a mirar la vida de otro punto de vista, más amable, más amoroso, a cuidarme más, relajarme un poco, entender y escuchar a mi cuerpo, en fin, mucho mejor.

Antes de todo esto, empecé el IAG. Contentiiiiiiiiiiiiiiiiisima, súper emocionada, sin poder esperar a compartir toda la pasión que la gastronomía me produce, con mis compañeros y profesores, y aprender. Aprender y disfrutar lo que realmente me gusta.
Justo después de la tercera clase,  se sumó me enfermé de gastritis, y finalmente tuve que ir al hospital italiano a internarme. Para resumir, mi vida, cambió radicalmente.
Estos últimos cinco años, los había venido sufriendo, no solo por las complicaciones de la enfermedad, sino porque viví a dietas locas, sufriendo por no comer nada de lo que me gusta, escapándome a Mcdonalds y después sentirme culpable porque era lo "prohibido", y en relación a mi vida social, sintiendo mucha humillación por lo que me pasaba.
En fin. Cambio radical, en todo sentido. En mi, en mi relación con mis viejos, en relación con mis amigos, con la vida, y finalmente con la comida. (Además de casi perder la fobia a las agujas, YEY)
A partir de ahora, voy a poder comer lo que se me canta la gana, porque me hace feliz, y porque tomo una medicación mágica que me esta haciendo increíblemente bien.



Me di cuenta, a partir de todo esto, me di cuenta que uno puede hacerse la vida más fácil. No tiene que aguantarse todo. Siempre va a haber cosas que a uno lo ayuden a estar mejor. Yo esto no lo sabía, no lo tenía en cuenta, ni siquiera como posibilidad. Ya con enfrentarse a una situación que produce miedo, hay que investigar de antemano, formas para aliviarla, si a uno le produce terror, lo tiene que hablar con alguien que le de tranquilidad, y creer. CREER, en que todo es para mejor. Ya sea, si te dan miedo las inyecciones intramusculares, hay parches anestésicos que hacen que no sientas nada. Si te da miedo que te saquen sangre, primero y antes que todo, hay que ir con buena onda, así ya de por s, va a haber un cambio. Llevarte música que te guste y tranquilise, si la necesitas. Y en mi caso, lo que hago es pedir la "butterfly", que es la jeringa para bebes, que a ellos no les cuesta nada, y duele la mitad o directamente no la sentís. (creanmé, yo soy de esas personas que ven algo así, ataque de pánico, llanto y pataleo, como nena) Sin mirar, y respirando profundo.  Eso es todo, y es un segundo. Todo se hace mejor, y uno se siente mejor. Y finalmente, las sorpresas, rodearte de gente que querés, y que te quiere. Los pequeños regalitos que a uno lo ponen contento, y lo sacan de la monotonía que a uno tanto lo consume.



Todo esto, para pasar a lo importante. El viernes, mi amiga Lu, me dice que se tiene que sacar sangre para un chequeo anual, y yo como de ahora en más voy a ir bastante seguido a controlarme, se me ocurre de ir juntas. Armamos todo el plan, ella vino a dormir ayer, cenamos en mi casa salmón a la plancha con arroz, y hoy a la mañana bien temprano fuimos juntas. Después, mi madre nos llevó al Le Pain Quotidien de palermo soho(La primera vez que fui, fue en NY, mi mamá me llevó una tarde que ya era noche, estábamos solas, y me pedí un chocolate caliente y una tarteleta de frambuesas frescas, hermosa),  a festejar y tomar el desayuno, donde casi todos los productos son orgánicos. ( a ese tipo de sorpresas me refiero, a cosas que a uno le hagan feliz, desde salir a comer afuera, o hasta un chocolatín de sorpresa)





Pedimos un desayuno completo, con pain au chocolat, el mismo chocolate caliente que me pedí en eeuu, que vienen en un tazón grande con el chocolate derretido en un mini jarrito aparte. Un jugo de naranjas, que tomó Lu. Y una canasta con panes sin tostar de distintos tipos (con semillas, con harina integral y con harina común)


Mi madre se pidió un café con leche, también en los tazones gigantes, y Lu una croissant rellena con ddl.



Son lindos los detalles, los mimos. Que en vez de darte un mini pote de dulce, que te pongan tres frascos grandes de dulce para que puedas elegir (kiwi con pera, frutos rojos y ddl). Todo esto $75 pesos, que es razonable para ser Palermo, y para ser sinceros, abundante. (No me quede con hambre, teniendo en cuenta que al darme piedra libre, estoy comiendo a lo BESTIA, y FELIZ)
Las comidas compartidas, que te llevan a lugares emocionales, que te tocan de alguna manera, son las mejores, las que más recordás, y con cariño.



Fotitos:

















































 LU














El desayuno, sin el chocolate caliente







 El detalle de los potes de dulce





El mismo chocolate caliente que pedí en NY con mi mamá, con el mismo sabor, la misma empalagosidad.




croissant de rellena de dulce de leche de Lu






Pain au chocolat








(si quieren ver mis peripecias del hospital, que son tragicómicas tengo instagram, olivenajt es mi usuario)


Por último, pero no por eso menos importante, voy a hacer una mini "pasantía" en Les Croquants! No les puedo contar mi extrema felicidad. FELICIDAD-DAD-DAD.



Adiós Adiós, hasta la próxima, les deseo mucho amor, sorpresas y felicidad.


http://www.lepainquotidien.com/


 

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Hola! Soy Oli. Me gusta comer, viajar, y comer (entre otras cosas).